lunes, 30 de septiembre de 2013

Día Internacional de las Personas de Edad: Una vejez sin discriminación


1. La actitud adversa y la indolencia de muchos profesionales de la medicina y de muchas instituciones prestadoras de servicios de salud ante las quejas de los ancianos.
2. La creencia  equivocada que el origen de las enfermedades de la vejez se encuentra en el número de años vividos.
3.La falta de atención frente a las quejas de los pacientes ancianos y frente a sus necesidades como seres humanos.
4. La falta de dedicación y de tiempo para la resolución de los problemas de los ancianos.
5. La priorización de la eficiencia administrativa y financiera respecto a la calidad de atención en salud de los pacientes.
6. La obligatoriedad de controlar los costos de la atención de los adultos mayores con base en la supuesta racionalización del gasto y/o la priorización frente a otros grupos de edad.
7. La falta de conocimiento de la fisiología del organismo en la vejez por parte de los profesionales médicos.
8. La falta de conocimiento de los derechos constitucionales del individuo por parte de los viejos.
9. La debilidad de las redes de apoyo familiar y social de los ancianos cuando pretenden acceder a los servicios de salud.
10.Y tal vez lo más importante, la pérdida de sensibilidad y ética frente al manejo del paciente anciano.

Reconocerlas es el primer paso para erradicarlas.

jueves, 12 de septiembre de 2013

El paciente anciano en consulta: El interrogatorio


 
Algunas recomendaciones que deben ser tenidas en cuenta para la realización adecuada del interrogatorio en el paciente anciano, se incluyen: 

§  La elaboración de la historia clínica demanda mayor tiempo de atención, paciencia y comprensión que con pacientes de otros grupos de edad.

§  En los casos en que sea posible, es ideal obtener datos clínicos relevantes en forma previa a la consulta y solicitar resúmenes clínicos y resultados de pruebas paraclínicas anteriores.

§  Idealmente, solicitar al paciente y/o la familia que traigan sus quejas por escrito a la consulta.

§  La comunicación con las personas mayores puede dificultarse por las deficiencias sensoriales que se presentan en esta etapa del ciclo vital, especialmente en la función visual y auditiva.

§  Es importante mantener el contacto visual y la escucha activa como estrategias para mejorar la comunicación y fortalecer el vínculo entre el profesional de la salud y el paciente.

§  Las preguntas deben ser concretas y ser expresadas en un lenguaje de fácil comprensión para el paciente.

§  Para facilitar la comprensión integral del cuadro, se debe agotar el tema abordado antes de avanzar al siguiente.

§  En lo posible, el interrogatorio debe ir dirigido al paciente y solamente en los casos de compromiso grave de la cognición se tomará la versión del familiar o cuidador como insumo básico de la historia clínica.

§  Hablar con claridad, vocalizando adecuadamente y utilizando el lenguaje no verbal refuerza la captación del mensaje a través de la lectura de los labios y de la expresión oral y gestual.

§  La presbiacusia afecta en primer término a los tonos agudos, por lo que se debe mantener un tono grave, los gritos no contribuyen a mejorar la percepción auditiva y pueden generar desconcierto o molestia por el mensaje que transmiten los gestos del profesional.

§  Es importante establecer una comunicación fluida y efectiva, manteniendo un ritmo adecuado de la conversación, buscando establecer un equilibrio entre la libre expresión del paciente y la necesidad de precisar algunos puntos relevantes para alcanzar el diagnóstico.

§  Recodar que algunos síntomas pueden expresarse en zonas anatómicas diferentes al área de la lesión, en esa misma línea, los cuadros prevalentes en los adultos mayores pueden presentar variaciones respecto a las manifestaciones típicas de la enfermedad o ser enmascarados por otras condiciones patológicas.

§  Se debe tener flexibilidad en la secuencia del acto médico en función de las características del paciente.

§  La revisión por sistemas debe hacer énfasis en los síntomas más frecuentes en la población geriátrica.