jueves, 11 de abril de 2013

Día Mundial de la Enfermedad de Parkinson



La enfermedad de Parkinson es una condición neurológica crónica, progresiva, degenerativa, que se caracteriza por la pérdida gradual en el control de los movimientos del cuerpo, dando lugar a la aparición de rigidez muscular, lentitud y temblor, entre otras manifestaciones de la enfermedad.

Tiene el pico máximo de aparición entre los cincuenta y cinco y los sesenta y cinco años de edad, sin embargo, hasta un cinco por ciento de los casos se observa en personas entre los veinte y los cuarenta años.

No existen diferencias de género hasta los 60 años, encontrándose que a partir de esta edad es más común en el sexo masculino y que la frecuencia de la enfermedad aumenta con el envejecimiento.

En la mayoría de los casos, las manifestaciones de la enfermedad de Parkinson aparecen lentamente. El primer síntoma suele ser un temblor leve de los dedos o de la mano completa, que se nota especialmente al escribir y al abotonarse la ropa.

En general, se presenta a un solo lado, pero en algunos casos puede comprometer ambas manos, haciéndose más marcado en los períodos en que no se desarrollan actividades (temblor de reposo).

Otras manifestaciones tempranas de la enfermedad son:

§  Sensación de debilidad muscular.
§  Cambios en la expresión del rostro (disminución progresiva de los gestos)
§  Rigidez muscular.
§  Disminución de los movimientos (conocida en el ambiente médico como bradicinesia).
§  Dificultad para el inicio de la marcha y marcha a pequeños pasos.
§  Inestabilidad.
§  Dificultad para pasar los alimentos.