domingo, 25 de octubre de 2009

La vejez

Mienten los que nos dicen que la vida es la copa dorada y engañosa que si de dulce néctar se rebosa, ponzoña de dolor guarda escondida.

Que es en la juventud senda florida y en la vejez, pendiente que escabrosa, va recorriendo el alma congojosa, sin fe, sin esperanza y desvalida.

¡Mienten! Si a la virtud sus homenajes el corazón rindió, con sus querellas no contesta del tiempo a los ultrajes; que tiene la vejez horas tan bellas, como tiene la tarde sus celajes, como tiene la noche sus estrellas.

Vicente Riva Palacio

Pasatiempo

Cuando éramos niños los viejos tenían como treinta, un charco era un océano, la muerte lisa y llana no existía.

Luego, cuando muchachos, los viejos eran gente de cuarenta, un estanque era un océano, la muerte solamente una palabra.

Ya cuando nos casamos, los ancianos estaban en cincuenta, un lago era un océano, la muerte era la muerte de los otros.

Ahora, veteranos, ya le dimos alcance a la verdad el océano es por fin el océano pero la muerte empieza a ser la nuestra.

Mario Benedetti

martes, 20 de octubre de 2009

¿Porqué el dolor músculo esquelético?


La Asociación Internacional para el Estudio del Dolor ha decidido elegir el dolor músculo esquelético como temática para el año 2009 - 2010, dada la magnitud del problema alrededor del mundo y el impacto, no solamente biológico, sino económico y social que genera en los sistemas sanitarios.

la comprensión del dolor músculo esquelético está lejos de ser alcanzada, dadas las condiciones que lo originan y la gran variedad de mecanismos etiopatológicos que subayacen al cuadro, incluso en un mismo individuo.

Entre los retos que se han planteado respecto al tema se incluyen: la dificultad para identificar su origen, la tendencia a la cronoicidad en una gran proporción de casos, la perspectiva terapéutica centrada en el alivio del síntoma más no en la curación y las repercusiones en la vida personal y laboral del individuo, la familia y la sociedad en general.

Día Mundial del Dolor 2009 - 2010: Dolor Músculo Esquelético

Desde hace 8 años se viene celebrando el Día Mundial contra el Dolor, siendo seleccionada, cada 19 de octubre, una temática específica del área del dolor, alrededor de la cual se organizan durante todo el año conferencias y reuniones, así como se difunden estudios científicos.

La campaña que ha tenido lugar a lo largo de este último periodo ha estado centrada en el dolor oncológico, y a partir de hoy, se inicia un nuevo proyecto 2009-2010, centrado en el dolor musculoesquelético.

El dolor musculoesquelético es el síntoma más frecuente en todo el mundo. Se trata de un problema complejo y habitualmente de carácter crónico, en el que se incluyen diferentes tipos de dolor: dolor de cuello, dolor de extremidades, dolor de espalda, dolor en las articulaciones, dolor de huesos y dolor crónico generalizado, entre otros. Dentro de este grupo de patologías, se engloban más de 200 tipos, como la artritis reumatoide, la lumbalgia, la fibromialgia o la artrosis.

Las bajas laborales relacionadas con dolencias de este tipo suponen un elevado coste para los sistemas sanitarios y económicos de los países industrializados. En España, las enfermedades musculoesqueléticas fueron la principal causa de incapacidad temporal en 2007 y produjeron casi 36 millones de días de baja laboral, con un coste para el Instituto Nacional de la Seguridad Social, las mutuas y las empresas de más de 500 millones de euros, según los datos del informe Salud y Trabajo, presentado el pasado mes de julio ante el Senado por un grupo de expertos pertenecientes a una Comisión conjunta de Sanidad y Política Social y Trabajo e Inmigración.

Día Mundial del Dolor


El Día Mundial del Dolor se inició en el año 2001 con la iniciativa de EFIC y su presidente David Niv, asesinado el 6 de Febrero del 2007. Esta iniciativa se extendió a nivel mundial en el 2004 con el apoyo de la IASP y dándole un carácter anual y un tema monográfico al que se dedican los estudios, reuniones y publicaciones durante todo el año.

La campaña, organizada por la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (International Association on the Study of Pain; IASP) y la European Federation of the IASP Chapters (EFIC), tiene el objetivo de llamar la atención mundial sobre la necesidad urgente de buscar alternativas eficaces para el alivio del dolor, considerándolo una parte integral del derecho que tienen todos los afectados por enfermedades donde el dolor forma parte esencial de su sufrimiento, como el cáncer o el VIH.

jueves, 15 de octubre de 2009

La espiritualidad de los ancianos en los pueblos indígenas

Los pueblo indígenas han generado, durante miles de años, un sistema de conocimientos, cuya espina dorsal está conformada por una espiritualidad, ligada a una visión del mundo que responde a las preguntas: ¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¿A dónde voy?

La respuesta de cada pueblo a cada uno de estos interrogantes resuelve el problema de los orígenes y el desarrollo de cada pueblo. La sabiduría india responde en términos colectivos, pero también en términos cósmicos, de Alianza con la Madre Tierra Es una vivencia cósmica, un vivir con el cosmos, con los elementos naturales y con todos los seres vivos.

En términos generales, esta sabiduría se transmite por vía oral, de una generación a otra, en la gran mayoría de casos tomando como actores protagónicos a los ancianos y ancianas, depositarios de un conocimiento público, abierto a la comunidad y a la vida ordinaria, y de un conocimiento especializado, sagrado, que se trasmite de acuerdo a una rigurosa selección humana según cada cultura y sin negar la igualdad de oportunidades.

Desde esa perspectiva, cada pueblo tiene un sentido del nacimiento, de la enfermedad y de la salud, de la vida y de la muerte. Por vía del sabio, shamán o piache se manifiesta lo más trascendente de la cultura. Iniciarse en la sabiduría es un reto, un riesgo, pero también un honor, según cada cultura.

Preservar la espiritualidad es una responsabilidad de la familia indígena, de la comunidad, de sus ancianos y de sus jóvenes. De la formación que tengan sus miembros dependerá la capacidad de mantener en secreto lo que hay que mantener en secreto, como parte de la reserva de la cultura y hacer público lo que haya que hacer público para fortalecer internamente a la comunidad y para obtener el respeto de las diferencias.

Los ancianos y el Confucianismo


Cuando ha de ocurrir algo extraordinario, fuera de lo corriente, sea bueno o sea malo, en China suele aparecer un kilin, animal sagrado que muy pocas personas han podido contemplar. A la madre de Confucio se le apareció un kilin y nueve meses más tarde tuvo un niño a quien los hombres debían conocer con el apelativo de K'ung-Fu-Tsé, es decir, el filósofo.

En el momento de nacer, dos ángeles volaban sobre el techo de su casa mientras cuatro ancianos que representaban el espíritu de las cosas, del agua, del fuego y de la tierra, rodeaban su mansión para alejar a los espíritus malignos. A los 22 años estableció una escuela donde enseñaba a quienes querían ser sus discípulos, y se cuenta que tuvo más de 3.000. Confucio no escribió libro alguno, pero sus seguidores compilaron las enseñanzas del maestro en los Diálogos y Discursos.

La doctrina de Confucio, sintetizada en una serie de máximas morales, tendía a volver al pueblo a las viejas y ancestrales costumbres, algo rígidas, pero nobles y dignas. Confucio pensaba que si un hombre honesto y moral tuviese a su cargo el gobierno de la nación, se rodearía de hombres igualmente dignos y, por tanto, concibió la idea de educar a los príncipes que un día llegarían a ser emperadores, para que éstos, a su vez, influyesen en una corriente educativa que iría de los soberanos hacia los súbditos, y de este modo se reformaría la nación.

El que ante la ganancia piensa en la justicia, ante el peligro ofrece su vida y en la vejez no se desdice de las promesas que hizo en su juventud, este hombre puede considerarse perfecto, decía Confucio.

Todo se le perdona a quien nada se perdonó a sí mismo, la religión de Confucio resultó poco clara ya que no estructuró un cuerpo de doctrina definido y rígido. La idea del príncipe bueno, paternal y providente para con sus súbditos, impregna su credo y los conceptos de bondad, belleza, tolerancia, paz, tan parecidos al cristianismo, son la base de su conducta y de su moral. Durante dos mil años, el Confusianismo fue la religión oficial del Celeste Imperio. En la actualidad se calcula que unos 250 millones de fieles siguen las enseñanzas de esta corriente filosófico - religiosa.

Los ancianos y el Taoísmo


Como en el caso del Judaísmo, no es fácil ubicar referencias explícitas a los ancianos en el Taoísmo, religión que cuenta en la actualidad con unos cuarenta millones de fieles alrededor del mundo, sin embargo, de acuerdo con algunos datos biográficos de Lao Tsé, alto funcionario de la Corte de Tchou, fundador de esta corriente espiritual, la vejez representa una etapa muy importante de la vida, que se caracteriza por sabiduría, serenidad y espiritualidad, virtudes necesarias para cumplir con los ideales del Tao:

" Cuenta la leyenda que Lao Tsé estuvo 80 años en el seno materno y que al nacer tenía ya el pelo blanco, por lo que nunca fue niño y vino al mundo lleno de sabiduría. El país estaba dividido en innumerables Estados y Lao-Tsé fue alto funcionario en la corte de Tchou. Se cuenta que vivió 200 años y su muerte, siempre según la leyenda, fue misteriosa.

Había realizado un viaje hasta el lejano Tibet y al cruzar la frontera el aduanero Yen-Hi le pidió que le enseñara la verdad y la sabiduría. Entonces Lao-Tsé escribió para él un precioso libro llamado Tao-Te-King, el Camino de la razón y de la virtud, que contiene sólo 5.000 palabras, las suficientes para enseñar al hombre todo lo que ha de saber para ser feliz eternamente. Una vez entregado el libro al aduanero, Lao-Tsé empezó a caminar en dirección a las cumbres y nunca más se ha sabido de él.

El ideal del Tao consiste en el hombre identificándose con el espíritu de humildad y paz, la renuncia solemne a toda violencia y la anulación de todo deseo, son los fundamentos del taoísmo. Los yogas, con sus complicados ejercicios corporales y ayunos siguen, aun no siendo taoístas, este ideal de suprema renuncia, común a muchas religiones."

Los ancianos en el judaísmo


A pesar que no se encuentran referencias explícitas al rol de los ancianos o a la relación existente con el judaísmo en la actualidad, ubiqué algunos conceptos, propuestos a partir del contenido dell Antiguo Testamento que pueden orientar acerca de dicha situación:

La palabra “Anciano” es el título de un supervisor o de un líder ordenado de una congregación y viene de la palabra “eldra” , que es un comparativo del arcaico “eald" para Viejo (el Anciano significa simplemente Más Viejo).

Las traducciones latinas tienden a figurar que era un hombre sobre los cuarenta cinco. Mas un Anciano es un líder en una iglesia y es también un título permutable para un Pastor. (Hechos : 20:17,28; Tito : 1:5; 1 pinta. 5:1 - 4).

Todos los ancianos son masculinos y tienen algunos años de experiencia sobre ellos (1 Timoteo : 3:6; 5:1). A veces la edad, la sabiduría, y la experiencia, son cualidades inseparables para una anciano.

La palabra Anciano se pide prestada de la congregación de Israel y de las sinagogas judías, en tal sentido, la palabra hebrea para la anciano es Zaquen que significan el más viejo hombre. La palabra griega “Presbíteros” tiene un significado muy similar, y son la fuente de que hoy muchas iglesias tengan lideres Presbiteros ( las biblias al español tambien lo mencionan ).

Un anciano ademas de ser un ongregante antiguo , sabio y de reconocida reputacion , es tambien un juez y guarda de la comunidad. Escrituralmente , una persona siempre se llama anciano si es alguien que está “supervisando” , siendo parte del Sanedrin judío o de la iglesia Cristiana de Dios. Aunque en un momento , en las primera Iglesia , los ancianos del regenarado Sanedrín judío , llegaron a ser obsoletos , pues la capa le fue pasada a los doce apóstoles y a los líderes de entonces.

Los ancianos y el Budismo

El nombre de Budismo Theravada viene de thera (ancianos) y vada (doctrina), la doctrina de los ancianos. Así toma su nombre esta escuela que tiene sus escrituras en el canon Pali o Tripitaka, que los académicos aceptan como el sendero más antiguo de las enseñanzas de Buda. El Vehículo Individual o Hinayana, fue enfatizado durante aproximadamente los primeros quinientos años del budismo de la India.

Durante muchos siglos Theravada ha sido la escuela budista dominante en Sri Lanka, Birmania y Tailandia y actualmente el número de budistas Theravada en todo el mundo excede los 100 millones. Los practicantes hinayanas buscan la propia Liberación, la salida del sufrimiento para ellos mismos.

Los monjes de esta tradición basan su práctica en una estricta disciplina, como ayuda para controlar la mente. Tienen maestros que les ayudan como tutores pero no encuentran imprescindible encontrar a su maestro.

Los ancianos en el Islam

En el mundo islámico, uno raramente encuentra asilos o instituciones destinadas al cuidado de los ancianos. El esfuerzo de cuidar a los padres en esta dificilísima etapa de su vida es considerado un honor, una bendición y una oportunidad de crecimiento espiritual muy grande.

En el Islam, no es suficiente que tan solo oremos por nuestros padres, sino que debemos tratarlos con una ilimitada compasión, recordando que cuando éramos unos niños desvalidos ellos nos prefirieron a si mismos.

Cuando los padres musulmanes alcanzan la senilidad, son tratados con misericordia, gentileza y desprendimiento. En el Islam, el servir a los padres es una obligación que viene después de la oración, y es derecho de los mismos el esperarla de los hijos. Es considerado despreciable el expresar cualquier forma de irritación cuando, sin que sea falta de ellos mismos, los ancianos se ponen difíciles.

Dios dice: ”Tu Señor ha ordenado que adoréis sino a Él y que seáis benévolos con vuestros padres. Si uno de ellos o ambos llegan a la vejez, no seáis insolentes con ellos y ni siquiera les digáis: ¡Uf! Y háblales con dulzura y respeto. Trátales con humildad y clemencia, y ruega: ¡Oh, Señor mío! Ten misericordia de ellos como ellos la tuvieron conmigo cuando me educaron siendo pequeño." (Corán, 17:23-24).

Los ancianos y el Cristianismo: Los deberes de la Iglesia

Es deber de la Iglesia ofrecer a los ancianos la posibilidad de encontrarse con Cristo, ayudándoles a redescubrir el significado de su propio Bautismo, por medio del cual han sido sepultados con Cristo en la muerte, para que « así como Cristo ha resucitado de entre los muertos por el poder del Padre, así también [ellos] lleven una vida nueva » (Rom 6, 4), y encuentren el sentido de su propio presente y futuro.

La esperanza, en efecto, hunde sus raíces en la fe en esa presencia del Espíritu de Dios, « que resucitó a Jesús de entre los muertos » y hará revivir nuestros cuerpos mortales (cf. ibid. 8, 11). La conciencia de una nueva vida en el Bautismo hace que en el corazón de una persona anciana no desfallezca el asombro del niño ante el misterio del amor de Dios manifestado en la creación y en la redención.

Es deber de la Iglesia hacer adquirir a los ancianos una viva conciencia de la tarea que tienen, ellos también, de transmitir al mundo el Evangelio de Cristo, revelando a todos el misterio de su perenne presencia en la historia. Y hacerlos también conscientes de la responsabilidad que se desprende, para ellos, de ser testigos privilegiados —ante la comunidad humana y cristiana— de la fidelidad de Dios, que mantiene siempre sus promesas al hombre.

La pastoral de evangelización o reevangelización del anciano debe estar enfocada hacia el desarrollo de la espiritualidad que caracteriza esa edad, es decir, la espiritualidad de ese continuo renacer que Jesús mismo indica al anciano Nicodemo, invitándolo a que no se deje detener por la vejez y se empeñe a renacer, en el Espíritu, a una vida siempre nueva, llena de esperanza, porque « lo que nace del hombre es humano; lo engendrado por el Espíritu, es espiritual » (Jn 3, 5).

A todos sus discípulos, en todas las etapas de la vida, Cristo hace un llamamiento a la santidad: « Sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto » (Mt 5, 48). Los ancianos también, no obstante el transcurso de los años que puede apagar impulsos y entusiasmos, deben sentirse más que nunca llamados a medirse con los horizontes fascinantes de la santidad cristiana: el cristiano no debe dejar que la apatía y el cansancio lo detengan en su camino espiritual.

Los ancianos y el Cristianismo


« La vida de los ancianos [...] ayuda a captar mejor la escala de los valores humanos, enseña la continuidad de las generaciones y demuestra maravillosamente la interdependencia del pueblo de Dios ».

La Iglesia es, de hecho, el lugar donde las distintas generaciones están llamadas a compartir el proyecto de amor de Dios en una relación de intercambio mutuo de los dones que cada cual posee por la gracia del Espíritu Santo. Un intercambio en el que los ancianos transmiten valores religiosos y morales que representan un rico patrimonio espiritual para la vida de las comunidades cristianas, de las familias y del mundo.

La práctica religiosa ocupa un lugar destacado en la vida de las personas ancianas. La tercera edad parece favorecer una apertura especial a la trascendencia. Lo confirman, entre otras cosas, su participación, en gran número, en las asambleas litúrgicas; el cambio decisivo en muchos ancianos que se acercan de nuevo a la Iglesia después de años de alejamiento, y el espacio importante que se da a la oración: ésta representa una aportación invaluable al capital espiritual de oraciones y sacrificios del cual la Iglesia se beneficia abundantemente y que ha de revalorarse en las comunidades eclesiales y en las familias.

Biblioteca Electrónica Cristiana

Frases para Reflexionar


"El anciano tiene una dignidad innata como persona y es preciso respetarlo siempre en la familia y en la sociedad."

Los Derechos de los ancianos
Declaración de Toronto
Consejo Pontificio para la Familia 1993

La espiritualidad como estilo de vida y bienestar


A propósito del tema, Felipe Vásquez Palacios, investigador del CIESAS en México, publicó un estudio enfocado a demostrar que la vida cotidiana del anciano está imbrincada por las experiencias religiosas.

El autor llevó a cabo un a cercamiento antropológico al tema de la espiritualidad en el anciano, a partir del contacto con grupos de ancianos evangélicos de escasos recursos econónmicos, residentes en colonias urbasa y rurales periféricas.

De acuerdo con Vásquez, el capital simbólico, sustentado en la fé, llega a convertirse para algunos adultos mayores en un capital social para la última fase de la vida, encontrándose un aumento significatibvo de la espiritualidad en relación directa con la pérdida de la salud, de los seres queridos o de bienes materiales.

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miércoles, 14 de octubre de 2009

La religión como factor de protección en el anciano


La religiosidad se ha usado como complemento de la psicoterapia. Los médicos también han utilizado «palabras curativas» al emplear adecuadamente la relación médico-paciente (alimentar la esperanza y la fe de los enfermos) o al reforzar mensajes positivos en la orientación de los pacientes.

Se sabe de la importancia de la comunicación, del ser escuchado y de la catarsis3; el paciente religioso siente que se le oye en su ritual religioso o en su comunicación personal con Dios (p.e., cuando lee las Santas Escrituras, al orar); también se sabe de la importancia psicoanalítica de la restauración del ego (p.e., al confesarse ante Dios). La religión provee soporte emocional y social; se sabe que cuando una persona percibe que tiene al alcance el apoyo de otros, eso contribuye a darle mayor esperanza, y es esencial para la salud.

La religión podría reactivar centros cerebrales o bloquear efectos cardíacos del estrés en los ancianos. La fe se considera otro componente esencial del ser humano, la fe religiosa y el optimismo pueden actuar sobre centros cerebrales asociados con el bienestar y producir relajación mental.

Se ha encontrado que el estrés agudo o crónico puede activar centros cerebrales conectados con el corazón y puede producir isquemia o arritmias ventriculares, y llevar a infarto del miocardio o muerte súbita. La religión podría actuar al disminuir el estrés, producir relajación y evitar que se activen esas vías neurocardiológicas, pues preserva el funcionamiento cardíaco normal, y disminuye así la morbilidad y la mortalidad cardíacas.

Al saber que la religión es tan importante para los ancianos, y que produce muchos beneficios en ellos, no es posible que los médicos y profesionales estén ajenos a esa inmensa realidad. Por ello, explorar y entender la religiosidad de los ancianos es una tarea esencial en la práctica geriátrica. Lo mínimo que se puede hacer es preguntarles a los pacientes sobre sus creencias religiosas y aconsejarles que las apliquen en su vida diaria, porque la oración les puede ayudar mucho en su vida cotidiana.

Importancia de la Religión en los Ancianos


Indagando acerca de la importancia de la espiritualidad en la calidad de vida de los ancianos, encontré un interesante artículo del doctor Carlos Alfonso Reyes, publicado en la Revista Colombia Médica, que recoge importantes conceptos en relación con el tema y que por su interés transcribo a continuación:

La afiliación religiosa no es suficiente para cuantificar el efecto de la religión. Qué tan religiosa es una persona, es más importante. Por ello hay dos orientaciones de la religiosidad en las personas, una es la intrínseca y otra es la extrínseca3,4. Ambos tipos de religiosidad se relacionan entre sí, pero se pueden estudiar por separado. La religiosidad intrínseca incluye un compromiso de vida y una relación personal con Dios, es decir, las actitudes o creencias, la fe, la oración personal, la lectura personal de las Escrituras.
Por ejemplo, la religiosidad intrínseca se asocia con una alta satisfacción de vida en pacientes ancianos enfermos, con una alta autoestima y baja depresión en ancianos en la comunidad, y con unos bajos niveles de estrés y depresión en ancianos en duelo conyugal. La religiosidad extrínseca incluye las actividades religiosas comunitarias (p.e., grupos de oración) y las rituales (p.e., ceremonias, celebraciones).

Los médicos investigadores fallan usualmente al considerar la religión como algo sin importancia. La religión se ha incluido como variable de estudio en sólo 2% de las publicaciones en revistas de geriatría o gerontología, de psiquiatría, y de cuidado primario7. Paradójicamente, 80% de los psicoterapeutas tienen algún tipo de preferencia religiosa8, hasta Freud en sus últimos años acudió a la oración como mecanismo adaptativo ante su deterioro físico9. También, en un estudio con médicos familiares, 64% creían en Dios y 89% expresaban su deseo de discutir la religión con sus pacientes.

La religión es un recurso que se usa con frecuencia en el envejecimiento. Los ancianos suelen usar la religiosidad intrínseca en varios momentos durante el día, y cuando se sienten enfermos es el primer recurso disponible antes que drogas, otras personas, o profesionales de salud4. En un estudio longitudinal durante 17 años sobre la religiosidad en los ancianos, Blazer y Palmore11 mostraron que la religiosidad intrínseca permanece durante toda la vida, mientras la religiosidad extrínseca disminuye en los últimos años de la vida, esto relacionado con disminuciones funcionales.

Koenig12 informó que 98% de los ancianos creían en Dios, 95% oraban con regularidad y 81% creían que las actividades religiosas les ayudaban durante las épocas críticas. Esto demuestra que la gran mayoría de los ancianos acude frecuentemente a la religión. Tanto la religiosidad intrínseca como la extrínseca tienen efectos protectores sobre la salud y la calidad de vida. La asociación entre religión y parámetros de salud ha aparecido en varios estudios sobre enfermedades cardíacas, hipertensión arterial arterial, accidentes cerebrovasculares, enfermedades gastrointestinales y cáncer.

Carta a los ancianos


A mis hermanos y hermanas ancianos

“ Aunque uno viva setenta años,y el más robusto hasta ochenta,la mayor parte son fatiga inútilporque pasan aprisa y vuelan ”(Sal 90 [89], 10)

Setenta eran muchos años en el tiempo en que el Salmista escribía estas palabras, y eran pocos los que los superaban; hoy, gracias a los progresos de la medicina y a la mejora de las condiciones sociales y económicas, en muchas regiones del mundo la vida se ha alargado notablemente.

Sin embargo, sigue siendo verdad que los años pasan aprisa; el don de la vida, a pesar de la fatiga y el dolor, es demasiado bello y precioso para que nos cansemos de él.He sentido el deseo, siendo yo también anciano, de ponerme en diálogo con vosotros.

Lo hago, ante todo, dando gracias a Dios por los dones y las oportunidades que hasta hoy me ha concedido en abundancia. Al recordar las etapas de mi existencia, que se entremezcla con la historia de gran parte de este siglo, me vienen a la memoria los rostros de innumerables personas, algunas de ellas particularmente queridas: son recuerdos de hechos ordinarios y extraordinarios, de momentos alegres y de episodios marcados por el sufrimiento.

Pero, por encima de todo, experimento la mano providente y misericordiosa de Dios Padre, el cual “ cuida del mejor modo todo lo que existe ” (1) y que “ si le pedimos algo según su voluntad, nos escucha ” (1 Jn 5, 14). A Él me dirijo con el Salmista: “ Dios mío, me has instruido desde mi juventud, y hasta hoy relato tus maravillas, ahora, en la vejez y las canas, no me abandones, Dios mío, hasta que describa tu brazo a la nueva generación, tus proezas y tus victorias excelsas ” (Sal 71[70], 17-18).
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jueves, 1 de octubre de 2009

1 de Octubre: Día Internacional de los Adultos mayores


El día internacional de las personas de edad es una fecha con la que se pretende el compromiso de todos los estados del planeta para que las ventajas de las que gozan los ancianos en los países poderosos sean también disfrutadas por los que menos tienen.

Es reconocer la realidad de estos países que carecen de medicina y alimentos suficientes para un pasar digno y saludable. Actualmente la ciencia ha extendido el promedio de vida general aunque paradójicamente sea de menor calidad y dignidad.

La población de más de sesenta y cinco crece velozmente; en 1950 en los países desarrollados solo el ocho por ciento de sus ciudadanos ocupaban la franja consideradas “de edad” mientras que en estos momentos asciende al catorce por ciento.

Son 600 millones y se calcula que para los próximos cincuenta años esta cifra será de 2000 millones, que ya han nacido. Durante la Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento los gobiernos coincidieron en la necesidad de integrar al envejecimiento con otros marcos para el desarrollo social y económico y los derechos humanos.

El día internacional de las personas de edad está íntimamente vinculado con la familia, pues es en su seno donde encuentran acogida, afecto y protección, además de poder ser referentes y ejemplos para las generaciones más jóvenes. Los ancianos son los que transmiten valores culturales y morales, los que cuidan de los hijos de padres víctimas de desgracias y enfermedades, los que mantienen cohesionada la familia durante los conflictos.

A su vez, son los más vulnerables, junto a los niños, a la marginación, la pobreza, el abandono, el hambre y la violencia. El día internacional de las personas de edad es la ocasión ideal para planificar estrategias de preservación de estas personas. Vivir más no puede ser nunca un castigo, la prolongación de una agonía.

El día internacional de las personas de edad es el día del respeto de esos derechos inalienables de los más viejos. Esto tiene que ver con políticas nacionales cada vez más marginadores de los ancianos que se refleja, sobre todo, en materia laboral. Es el día de la lucha por mejores servicios de salud, sistemas laborales inclusivos, respeto por sus experiencias, solidaridad intergeneracional, ayuda directa a sus familias, sistemas de protección y asistencia, entre otros varios.

Una de cada diez personas es mayor de edad. Para el 2050, la relación será de cinco a diez , lo cual representa un grave problema pues colapsarían los sistemas de seguridad social de la mayoría de los países, pues son solventados por la población activa, generando nuevos retos para la sociedad.